La independencia judicial

El derecho a una justicia independiente, se encuentra garantizado por la Carta Magna. Esta no es más, que la emisión de los fallos judiciales sin la intromisión de entes políticos o económicos; lo contrario, atentaría al principio del debido proceso. La CIDH estableció algunos presupuestos para el fortalecimiento del derecho anotado -acordado en el artículo 8 de la Convención Americana- siendo la más importante, evitar que los organismos jurisdiccionales estén sometidos por entes exógenos de la función judicial, con esto se garantiza el goce efectivo del derecho protegido (Caso Corte Suprema de Justicia (Quintana Coello y otros) Vs. Ecuador, 2013).

Ahora bien, el Código Orgánico de la Función Judicial, en su artículo 178, determina que el Consejo de la Judicatura es el órgano de gobierno, administración, vigilancia y disciplina de la Función Judicial. Lo anotado, no debería estar en contradicción con la Convención Americana de Derechos Humanos o el principio de independencia judicial, en cambio, en la práctica dista mucho el respeto a este derecho fundamental, me refiero a la intromisión velada de los ciertos periodistas, pidiendo la cabeza de jueces que a su parecer merecen ser destituidos o la petición de información (a jueces) por parte de uno de los vocales del actual Consejo de la Judicatura.

En este momento, concentrémonos en la aceptación de la opinión pública de destituir jueces al arbitrio del órgano de gobierno de la función judicial, y preguntémonos, por qué aquello supondría una violación a la función judicial. Sencillo, atenta al principio de inamovilidad (Caso Corte Suprema de Justicia (Quintana Coello y otros) Vs. Ecuador, 2013), el mismo es un baluarte para la independencia judicial, puesto que el juez puede hacer su trabajo sin el temor reverencial de la remoción, este principio se caracteriza por dos elementos, el primero que el operador de justicia se retire una vez se hayan cumplido las condiciones de su nombramiento o tenga la edad requerida para la jubilación y el segundo la falta de idoneidad en el cargo; este último jamás invita a revisar fallos o decisiones jurisdiccionales a órganos administrativos (entes disciplinarios) y declararlos susceptibles de sanciones administrativas.

Siguiendo la línea de pensamiento, sabemos de las pésimas actuaciones de los jueces en casos emblemáticos, empero que sus fallos sean revisados por un órgano administrativo (Consejo de la Judicatura), atenta al ejercicio pleno de los derechos fundamentales de los ciudadanos, por ejemplo el error inexcusable, que lo emplean para sancionar fallos con crasos errores de derecho, aquella categoría existente en una sentencia, que conlleve el error inexcusable, debe -indefectiblemente- ser declarada por un juez, no por burócratas.

La Independencia judicial esta basada en magistrados ajenos a los vaivenes de la política, ya que no podrían ser llamados jueces sino “empleados públicos” (Zaffaroni, 1992). Lo importante para tener una función judicial saludable y robusta en derechos humanos, es que los políticos sigan su gestión lejos de los tribunales.

Bibliografía

Zaffaroni, E. R. (1992). Dimension Politca de un Poder Judicial Democratico. Quito, Pichincha, Ecuador: CLD Corporacion Latinoamericana para el Desarrollo.

Caso Corte Suprema de Justicia (Quintana Coello y otros) Vs. Ecuador (Corte Interamericana de Derechos Humanos 23 de Agosto de 2013).

 

 

 

Propuesta de reforma a la Ley Orgánica de Participación Ciudadana:

  1. En la ley mentada, en su artículo 96, sugerimos incluir y designar como órgano rector de la transparencia al CPCCS.

  2. En el artículo 100 de la ley, sugiero se incluya, que en las asambleas provinciales canalicen las solicitudes hechas por los ciudadanos para acceder a la información pública; asimismo establecer los documentos que deberán ser develados, es decir todo el catálogo establecido en el Art. 7 de la LOTAIP.

  3. En el artículo 7, que trata acerca de la difusión de la información pública, se debería incluir entre las obligaciones de la institución generadora de la información pública, la de comunicar de manera digital a la asamblea local de su jurisdicción.

  4. Siguiendo la línea de pensamiento, agregar al Art. 100 de la ley analizada, que deben implementarse el gobierno electrónico, tanto para la revisión como las peticiones de acceso a la información pública, la entidad proporcionará formatos para facilitar los requerimientos.

  5. Las asambleas provinciales deberán revisar el cumplimiento, y en caso de no ser así denunciar al CPCCS, por el irrespeto de la presente ley por parte de los GADs y las empresas públicas, de la jurisdicción de la asamblea.

  6. Que la democracia electrónica -Art. 101- no sea solo ambito de los GADs, deben incluir a las empresas públicas.

  7. Otorgarle a las asambleas provinciales la facultad de proponer la documentación que debería ser pública, no solo la establecida en la LOTAIP o en la Ley Orgánica de Participación Ciudadana, que se entregue a los ministerios las propuestas en el sentido de la información que debería ser pública.

  8. Las entidades públicas deberán en su rendición de cuentas, informar acerca del cumplimiento del principio de transparencia, de las solicitudes atendidas y los reclamos resueltos, en caso de negativa a este tipo de solicitudes, la respectiva fundamentación de la misma.

  9. Establecer una base de datos acerca de las quejas presentadas, no solo referente al acceso de la información pública, sino de todo reclamo, y de esta manera evaluar el comportamiento del poder en razón de los ciudadanos y estas cifras deben ser analizadas en las respectivas rendiciones de cuentas.

  10. Agregar a la información pública, todas las cifras de las empresas concesionarios del Estado y todas las empresas extractivas (públicas y privadas) para asegurar que los ingresos de estas empresas vayan en beneficio público.

  11. Además de la participación de las asambleas provinciales, crear comités ciudadanos o comités cívicos para el debate de las políticas públicas y elaborar un manifiesto para el ministerio sectorial correspondiente y éste a su vez motive su acogida o no de esta propuesta.

  12. Transparencia de índole fiscal y en la contratación pública; agregar en la ley a reformar el impulso por parte del Estado para el acercamiento de los ciudadanos al manejo del erario nacional, más que todo en su ejecución en razón de sus funciones y atribuciones.

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

  1. La Constitución de la República del Ecuador, faculta a los ciudadanos a fiscalizar los actos de los poderes públicos -parte de los derechos de participación- siendo la actual política de Estado el dialogo, que obviamente no es patrimonio del presente gobierno; debemos emprender los ciudadanos la tarea de organizarnos para enfocarnos en la lucha contra la corrupción, fenómeno endémico en la actividad política, pretendiendo señalar los hechos que acarrearían actos dolosos contra la administración pública, los funcionarios corruptos y los actores privados corruptores, con la única intención de trasparentar la política nacional.
  2. El país atraviesa un momento crítico, las delaciones de ex funcionarios corruptos y de empresas privadas corruptoras, revelando la carencia de valores al momento de ejercer el servicio público; decepcionando cada día más a los ciudadanos honestos que pretendieron alguna vez interesarse en la política, empero estos actos contrario a desalentar tienden a movilizar a todo ciudadano íntegro de la nación, siendo su fin que la corrupción desaparezca.
  3. La participación ciudadana, no debe originarse en agendas burocráticas, los ciudadanos debemos empoderarnos de nuestros derechos y exigirlos, si bien es cierto, en Ecuador existe una democracia representativa, pero no es menos real que la democracia se la ejerce todos los días -no solo en las elecciones- por lo tanto la opinión ciudadana vale y mucho; por lo tanto debemos unir conciencias, ideas, anhelos, reproches y todo aquello que contrarié al poder –aunque los estamentos del Estado deberían actuar como funciones, al servicio nuestro- la unión, es el único elemento que hará visible nuestra disconformidad y será el peso que incline la balanza a favor de las consignas ciudadanas.
  4. Las acciones ciudadanas deben ser perspicuas; no se puede entibiar las posiciones por aspiraciones políticas o componendas de dirigentes que ven un futuro promisorio para sus intereses protervos, tenemos que cambiar al líder que no comulgue con nuestras aspiraciones, las mayorías son las decidoras y exigir si es el caso que rectifique, la participación ciudadana es un camino tortuoso, pero ayudará a más personas que los gobiernos de turno, llenos de beneficios fraudulentos; por lo tanto la primera meta de los ciudadanos organizados debe ser que se exija transparencia en los actos del poder público obviamente, sin excluir a los entes de control del ejercicio pleno de sus atribuciones.
  5. Para aplicar lo aquí expuesto, debemos llegar a un gran acuerdo nacional, que todos los sectores se integren, amas de casa, empleadas domésticas, empleados públicos y privados, los obreros de todos los sectores, los empresarios, los docentes, los periodistas, los deportistas, los burócratas -todos- con un solo distintivo, que es la lucha contra la corrupción, partiendo de la organización ciudadana, excluyendo de esta participación ciudadana cualquier móvil político partidista.

FIDEL CASTRO RUZ.

Muere el Comandante Fidel Castro Ruz. Su vida estuvo marcada por la dirección a todo un pueblo y comandar a este -su pueblo- en un proceso de liberación del dictadorzuelo Fulgencio Batista, abyecto hacía su gente y obsecuente al gobierno estadounidense.

Fidel Castro, el Comandante, nos enseñó a no permitir que decidan por nosotros y en contra de nuestros principios, la revolución cubana fue empujada por su pueblo –sin ellos hubiese sido imposible- para terminar la corrupción que corroía la isla; recordemos los negocios de Fulgencio Batista y Meyer Lansky, mafioso estadounidense de la época, casinos, drogas y prostitución acaecía en las calles de la Habana; estos hechos no debían vivir los ciudadanos cubanos; los mafiosos eran los únicos que producían riqueza por supuesto mal habida en favor del dictadorzuelo.

Todo aquel enterado de la muerte del Comandante ha provocado reacciones dicotómicas, unas de algarabía y otras de tristeza, juzgar las reacciones nos pondría en una posición cómoda de establecer quienes son buenos y malos, en realidad la muerte es parte de la vida, este día llegaría nos guste o no las políticas defendidas por el ahora occiso.

Estas palabras son más para elogiar la imagen del conductor de la revolución cubana, que provoco o exacerbó mis ansías por la justicia social -bueno en ese tiempo, solo informarme- pero las acciones ciertas para proteger los derechos de mi prójimo aparecieron el día en que decidí ser abogado.

Admiré la entrega y solvencia académica que demostró tanto en el asalto a Moncada y en su defensa jurídica denominada “La historia me absolverá” respectivamente, fueron eventos que demostraron la convicción de no permitir que se gobierne en desmedro de sus semejantes. Eso es lo primordial en política.

Fidel, nos enseñó a prepararnos para momentos duros; siendo abogado de profesión, decidió asumir su propia defensa, ya que la dictadura no le otorgaba las garantías necesarias para ejercer su derecho al debido proceso, un ejemplo de aquello era la falta de privacidad entre el detenido y su patrocinador, por esta violación a sus derechos decidió lo antedicho.

Recordemos que asumir la defensa técnica de su caso tampoco era la mejor idea, no contaba con las tablas procesales, lo cual volvía un trabajo a tientas para el recluido, empero de esta adversidad surgió el discurso más importante en la historia de Latinoamérica.

Entonces, eso fue Castro en mi ideario, un hombre que quiso liberar a su pueblo -en todo caso lo liberó-, eso fue Fidel un liberador físico e intelectual, lo primero en Cuba y lo segundo en toda tierra fértil que quiera florecer la lucha de las libertades económicas, sociales y culturales.

En la actualidad existe una discusión acerca del sistema político que debe seguirse en Cuba, ese debate se prolongará por los próximos años, por lo tanto no me apresuro, pero por lo pronto no se puede negar el liderazgo que ejerció el Comandante en toda Latinoamérica, la generación que me precedió –soy menor a la generación de los contemporáneos del Comandante- se llenó de júbilo por las victoria en Sierra Maestra, aquello nos esperanzaba y pensábamos, los de ese entonces y los de ahora, que era posible un cambio de época, todo para mejorar las condiciones de vida de los que menos tienen.

Por ahora, solo puedo despedirme y decirle buen viaje Comandante, gracias por la esperanza de acceder a un futuro distinto, en el cual los pobres, los que menos tienen viven, por fin viven.